Al
llegar el micrófono a uno de los entrevistados, su respuesta me
hizo levantar los ojos de la manualidad que tenía entre manos…él
dijo “Mi sueño es hamacarme…”
Se hizo una pausa y las cámaras mostraron que
ese niño estaba en una silla de ruedas. Sus compañeros quedaron
en silencio, pero por poco tiempo…Ese grupo de niños comenzaron
a soñar…y a llevar adelante un proyecto…si un proyecto
para que su compañerito se pudiera hamacar…Así son
los niños…
Sus manos, repletas de buena voluntad se pusieron
a la obra. Comenzaron a diseñar cada uno en un trozo de papel la
mejor idea de cómo podría ser “la hamaca confortable”
para su compañerito. Las cámaras mostraban los diseños.
Ninguno fue descartado…todos estaban llenos de amor, originalidad
y convicción…porque así son los niños.
Fue invitado un ingeniero para que analizara los diseños
y les diera “forma y vida”. Si, un adulto fue necesario, siempre
es necesario cuando hablamos de grandes emprendimientos infantiles.
Después de un tiempo las cámaras llevaron
una de las imágenes más bonitas que mi mente atesorará…
¡alegría!
Allí en la plaza de juegos un cajón
metálico con uno de sus lados a manera de puerta, permitió
que aquel pequeñito entrara con su silla de ruedas. Al colgar del
aire como cualquier columpio, necesitaba ser balanceado…y allí
estaban sus compañeros para dar el toque de movimiento y vida a
ese cariñoso proyecto. La imagen se congeló con la sonrisa
de todos.
Cuántas enseñanzas para extraer de una
experiencia tan sencilla. No las vamos a enumerar. Cada uno podrá
tener el privilegio de meditarlas.
Pero siempre recordando que cuando hay “castillos
en el aire” en la mente de nuestros pequeños también
Dios espera que haya un adulto “con corazón soñador”
para llevarlos a la realidad…para felicidad de todos.
ELENA DE WHITE Y LOS NIÑOS
La importancia de los primeros años
“No puede darse demasiada importancia a la primera
educación de los niños. Las lecciones aprendidas, los hábitos
adquiridos durante los años de la infancia y de la niñez,
influyen en la formación del carácter y la dirección
de la vida mucho más que todas las instrucciones y que toda la
educación de los años subsiguientes” (Ministerio de
Curación, p. 293.-294)
“Durante los primeros años de la vida
de un niño, su mente es más susceptible a las impre-siones
buenas o malas. Durante esos años hace progreso decidido en la
buena dirección o en la mala.” (Conducción del Niño,
p. 177)
“Muchos descuidan su deber durante los primeros
años de la vida de éstos [de sus hijos], pensando que cuando
lleguen a ser mayores tendrán entonces mucho cuidado para reprimir
lo malo y educarlos en lo bueno. Pero la época en que deben llevar
a cabo esta obra es cuando los niños son tiernos lactantes en sus
brazos. No es correcto que, los padres mimen y echen a perder a sus hijos;
ni tampoco es correcto que los maltraten. Una conducta firme, decidida
y recta producirá los mejores resultados” (Conducción
del Niño, p. 179)
“No se puede exagerar la importancia de la educación
precoz de los niños. Las lecciones que aprende el niño en
los primeros siete años de vida tienen más que ver con la
formación de su carácter que todo lo que aprende en los
años futuros” (Conducción del Niño, p. 177)
Jesús valora a los niños
“Los que aman a Dios deben sentirse profundamente
interesados en los niños y los jóvenes. A ellos Dios puede
revelarles su verdad y salvación. Jesús llama a los pequeñitos
que creen en Él, los corderos de su rebaño. Él tiene
un especial amor e interés en los niños… La más
preciosa ofrenda que los niños pueden dar a Jesús es el
vigor de su niñez” (Refletindo a Cristo, MM 1986, p. 365
- Portugués).
“¡Cuán interesadamente el
Señor Jesús toca la puerta de las familias donde hay niños
a ser educados y preparados! Cuán tiernamente Él observa
el interés de las madres, y cuán triste se siente al ver
la los niños desatendidos…En el hogar son formados los caracteres;
los seres humanos son moldeados y adaptados a ser una bendición
o una maldición” (Para Conhecê-Lo, MM 1965, p. 39 –
Portugués).
“Cuando los niños recogían las
flores silvestres que crecían tan abundantemente a su alre-dedor
y se apiñaban para presentárselas como pequeñas ofrendas,
las recibía alegremente, les sonreía y expresaba su gozo
al ver tanta variedad de flores” (Alza tus ojos – MM 1983,
p. 55).
“Estos niños eran su herencia. Sabemos
que vino para rescatarlos del enemigo mediante su muerte sobre la cruz
del Calvario. Les habló palabras que guardaron en sus corazones.
Se sintieron gozosos al pensar que apreciaba sus dones y les hablaba en
forma tan amorosa” (Alza tus ojos – MM 1983, p. 55)
“Cristo observaba a los niños en sus
juegos, y a menudo expresaba su aprobación cuando obtenían
una victoria inocente en alguna cosa que estaban decididos a hacer. Entonó
can-tos para esos niños utilizando palabras dulces y benditas.
Ellos sabían que los amaba. Nun-ca les frunció el seño.
Compartió sus gozos y tristezas infantiles. A menudo recogía
flores y después de señalarles su belleza, se las dejaba
como regalo. El había hecho las flores y se deleitaba en señalar
su hermosura” (Alza tus ojos – MM 1983, p. 55)
“Se ha dicho que Jesús nunca sonrió.
Esto no es exacto. Un niño en su inocencia y pureza hacía
brotar de sus labios un cántico de gozo” (Alza tus ojos –
MM 1983, p. 55)
“Dios quiere que todo niño de tierna
edad sea su hijo, adoptado en su familia” (Consejos para los Maestros,
p.161).
“Cuando Jesús dijo a sus discípulos
que no impidiesen a los niños que fueran a él, hablaba a
los que le seguirían en todos los siglos, a los dirigentes de la
iglesia, a los ministros y sus ayudantes y a todos los cristianos. Jesús
está atrayendo a los niños y nos ordena: “Dejad los
niños venir a mí”. Es como si nos dijese: Vendrán
a mí si no los impedís.” (Deseado de Todas las Gentes,
p. 476)
Los niños y la salvación
“Los niños de ocho, diez y doce años,
tienen ya bastante edad para que se les hable de la religión personal.
No enseñéis a vuestros hijos con referencia a algún
período futuro en el que tendrán bastante edad para arrepentirse
y creer en la verdad. Si son debidamente ins-truidos, los niños
aún muy jóvenes pueden tener opiniones correctas en cuanto
a su estado de pecado, y el camino de salvación por Cristo”
(Testimonios Selectos, Tomo 3, p. 70-71)
“En las escenas finales de la historia de esta
tierra, muchos de estos niños y jóvenes asom-brarán
a la gente por su testimonio de la verdad, que darán con sencillez,
pero con espíritu y poder. Se les habrá enseñado
el temor de Jehová y su corazón habrá sido enternecido
por un estudio cuidadoso de la Biblia, acompañado de oración.
En el cercano futuro, muchos niños serán dotados del Espíritu
de Dios, y harán en la proclamación de la verdad al mundo,
una obra que en aquel entonces no podrán hacer los miembros adultos”
(Consejos para los Maestros, p. 158).
“Los padres que no pueden alcanzados de ninguna
forma son frecuentemente acercados por sus hijos. Los maestros de la Escuela
Sabática pueden instruir a los niños en la verdad, y ellos
a la vez, la llevarán al círculo del hogar. Pero pocos maestros
parecen entender la importancia de este ramo de la obra. Los métodos
de enseñanza los cuales han sido adop-tados con tal éxito
en las escuelas públicas, pueden ser empleados con resultados similares
en la Escuela Sabática y pueden ser los medios de traer a los niños
a Jesús y educarlos en la verdad bíblica. Esto hará
mucho más bien que entusiasmos religiosos de un carácter
emocional, que pasa tan rápidamente así como viene”
(Testemunhos Seletos, vol. 1, p. 456 – Portugués)
La educación de los niños
- Los niños deberían ser tan bien educados
que ellos simpaticen con los ancianos y afligidos y busquen aliviar el
sufrimientos de los pobres y oprimidos. Deben ser enseñados a ser
dili-gentes en el trabajo misionero; y desde sus primeros años
a ser desprendidos y a sacrificar-se por el bien de los otros y el progreso
de la causa de Cristo debe ser inculcado en su men-te, que ellos puedan
ser obreros junto con Dios” (Minha Consagração Hoje,
MM 1989, p. 228 – Portugués)
“Por vuestra manera de tratar con los pequeños,
podréis, por la gracia de Cristo, modelar sus caracteres para la
vida eterna, o por una conducta errónea podéis darles la
impresión de un carácter satánico. Nunca actuéis
a base de impulsos en el manejo de los niños. Únase la autoridad
y el afecto. Albergad y cultivad todo lo que sea bueno y noble, e inducidlos
a de-sear los mejores bienes, revelándoles a Cristo.” (El
Evangelismo, p. 423).
“En los niños allegados a él,
veía el Salvador a hombres y mujeres que serían un día
here-deros de su gracia y súbditos de su reino, algunos, mártires
por su causa. Sabía que aque-llos niños le escucharían
y le aceptarían por Redentor con mejor voluntad que los adultos,
muchos de los cuales eran sabios según el mundo, y duros de corazón.
Al enseñarles, se colocaba al nivel de ellos. Él, la Majestad
de los cielos, respondía a sus preguntas y simplifi-caba sus importantes
lecciones para que las comprendiera su inteligencia infantil.” (El
Evan-gelismo, p. 422).
“Dios quiere que los niños y los jóvenes
se unan al ejército del Señor… Los niños tienen
tentaciones tan fuertes para enfrentar, por el lado derecho e izquierdo,
como tienen los sol-dados adultos. Satanás y sus legiones trabajarán
con todos los dispositivos para entrampar a los jóvenes. Es un
privilegio para los niños enlistarse en el ejército del
Señor y procurar persuadir a otros a unirse a sus filas. Los niños
necesitan ser educados y ejercitados para Jesús. Necesitan ser
ejercitados para resistir la tentación y combatir la buena batalla
de la fe. Dirigir sus mentes para Jesús tan pronto como ellos puedan
comprender sus lecciones en palabras simples y de fácil comprensión.
Enseñadles el dominio propio. Enseñadles a comenzar la obra
de vencer cuando son jóvenes y recibirán la ayuda preciosa
que Jesús puede dar y dará, conectados a los esfuerzos suplicantes
de los padres. Animadlos con pa-labras de ánimo para las batallas
que pelearán para resistir la tentación y saldrán
más que vencedores por la gracia dada a ellos por Cristo Jesús”
(Para Conhecê-Lo, MM 1965, p. 42 – Portugués).
“Los padres deben colgar en la sala de la memoria,
los preciosos dichos de Jesús. Los niños repetirán
las palabras que oyeron muchas veces de los labios de sus padres –
de Cristo, de la fe y la verdad. La verdad preciosa puede ser hablada
por los niños. Ejércitos enteros de niños pueden
venir bajo la bandera de Cristo como misioneros, aún en sus años
de niñez. Nunca rechacen el deseo de los niños de hacer
alguna cosa por Jesús. Los niños correcta-mente educados
aprenderán a amar a Jesús y a entristecerse si piensan que
han entristeci-do al Salvador por cualquier pecado cometido por ellos.
Conservad sus corazones tiernos y sensibles por medio de nuestras propias
palabras y ejemplo” ((Idem)
“Los ángeles de Dios están siempre cerca de sus pequeños…Deje
que el amor y la ternura, la paciencia y el dominio propio sea en todo
tiempo la ley de su lenguaje. El amor que con-quista debe ser como aguas
profundas, siempre fluyendo en el cuidado de vuestros hijos. En toda su
vida Cristo practicó actos de amor y benignidad para con los niños”
(Idem)
“Los niños y los jóvenes con su
talento vigoroso, energía y coraje y su rápida susceptibili-dad,
son amados por Dios, y Él desea ponerlos en armonía con
sus instrumentos divinos. Nuestros hijos se encuentran, por así
decir, en la encrucijada de dos caminos. Por todos lados las atracciones
del mundo, a fin de que se entreguen al egoísmo y la condescenden-cia,
los atraen del camino construido para los redimidos del Señor.
Si sus vidas llegan a ser una bendición o un mal depende de la
elección que ellos hagan… Ellos pertenecen a Cristo. Ellos
son adquisición de su sangre, la reivindicación de su amor.
Ellos viven porque Él los mantiene por su poder. Su tiempo, sus
fuerzas, sus habilidades le pertenecen, para que sean desarrollados, educados
y usados por Él” (Nos Lugares Celestiais, MM 1968, p. 217
– Portugués).
“El que trabaja para Cristo puede ser
su agente para atraer a estos niños al Salvador. Con sabiduría
y tacto, puede ligarlos a su corazón, puede darles valor y esperanza,
y por la gra-cia de Cristo puede verlos transformados en carácter
de manera que se pueda decir de ellos: ‘Porque de tales es el reino
de Dios’” (Deseado de Todas las Gentes, p. 476).
Mensaje
LA ESTIMA PROPIA Y EL VIDRIO,
¿CUÁN FACILMENTE SE QUIEBRAN?
Evelin Gehbauer
¡Ayude a su hijo a desarrollar una estima propia
saludable!
La estima propia es tan crucial para una persona como
el eje lo es para el buen desempeño de la maquinaria. Con mucha
frecuencia la baja autoestima es la raíz de una mala comunicación,
de peleas entre hermanos, incompatibilidades en la adolescencia y sentimientos
de desánimo. La visión que un niño tiene de si mismo
puede ejercer un efecto positivo o negativo en su vida y en sus relaciones.
La dádiva de mayor valor que los padres pueden dar a sus hijos
es el amor, el afecto y sentimientos saludables de estima propia.
¿Con quién se relacionará un
adolescente si se ve a si mismo como perdedor y fracasado? Los estudios
muestran que aquellos que se consideran “ganadores”se asocian
entre sí y lo mismo ocurre con los que se consideran perdedores.
Cada decisión y elección hecha por una persona es determinada
por la autoestima. Las personas se asocian, viven y tratan unas con las
otras de acuerdo a la visión que poseen de si mismas. La estima
propia determina también qué profesión y cónyuge
escogerá en el futuro. Simplemente ella tiene influencia en cada
decisión hecha.
¿Qué es estima propia?
No es aquello que se ve, sino aquello que se piensa
de aquello que se ve.
Noventa por ciento de los sentimientos de estima propia
de una persona está en su mente. Todos conocen personas inteligentes
que se quejan: “Soy un idiota. No consigo hacer eso”. Algunas
veces personas bonitas reclaman de su apariencia fea. Aunque no hayan
fracasado, no sean idiotas o feos, poseen ese sentimiento inferior.
Una vez que esos sentimientos impregnan el ser de
la persona es muy difícil removerlos.
¿Cómo surgen esos sentimientos en nosotros?
- Una persona desarrolla la autoestima positiva o
negativa por sus experiencias.
- La forma como la madre o el padre actúan con el hijo desde el
inicio de su existencia determinará en gran medida la aprobación
que el niño hace de si mismo.
- ¿Influencian las primeras experiencias de la infancia en aquello
que el niño piensa de si mismo? Un fracaso o un éxito.
- Una buena estima propia puede ser creada por las realizaciones.
- Se puede ganar más o menos estima propia. La productividad, la
realización y la creatividad elevan los sentimientos de la autoestima.
- Los padres pueden reforzar esos sentimientos al decir: “Hiciste
muy bien”.
Los sentimientos de una alta o baja autoestima también
tienen origen en la experiencia de amor en el hogar.
El amor de los padres debe llenar el corazón
del hijo y ser comprendido con afecto y amor.
Aunque los padres puedan decir: “Yo lo amo” centenas de veces
y realmente piensan así, si ese mensaje no alcanza al niño,
no tiene valor valor. El niño debe sentir y experimentar su valor.
La estima propia positiva se desarrolla por el sentimiento
de pertenencia. Todo niño tiene un fuerte deseo de pertenecer y
de ser necesario.
Todo niño necesita de una familia que se interese
por él. Los niños son muy sensibles en cuanto a su estatus
en la familia y muchas veces prueban a sus padres para tener la seguridad
que son deseados.
El juicio del valor humano en la sociedad influencia
la estima propia. La sociedad no considera a todos como teniendo valor;
tampoco acepta a todos.
- La alabanza y la admiración son dirigidos a una minoría
elegida cuyos miembros son bendecidos desde el nacimiento con las características
especiales más valorizadas por la sociedad, o sea belleza e inteligencia.
- Si la persona es bonita, entonces ella tiene valor. Por esta razón
debe permanecer joven y pagar cualquier precio para mantenerse bella.
Si la persona no es bonita, la inteligencia puede salvarla de ser un proscrito.
- En verdad, la mayoría de los niños en nuestro país
es formado de estudiantes medianos. Cerca del 22% de todos los niños
tienen QI de 70 a 90. Ellos son llamados de “estudiantes de raciocinio
lento”.
- Infelizmente un niño así nunca pasará a otra categoría.
Sin embargo esos niño no deben ser desestimados, menospreciados
o desvalorizados, muy por el contrario deben ser elogiados por aquello
que pueden hacer.
Los sentimientos negativos en cuanto a la estima propia
son difíciles de eliminar. Un niño que constantemente escucha
críticas y reniegos muchas veces se siente rechazado. Nunca diga
algo como: “¡No tienes ojos en tu cabeza, hasta un bebé
puede ver eso! ¿No tienes un cerebro en tu cabeza?” Las palabras
pueden alcanzar a los niños como un golpe. Sea cuidadoso, no emplee
palabras felinas.
Además de la crítica proferida por palabras,
la crítica no verbal es dolorosa para el niño. El niño
sabe cuando el papá o la mamá están impacientes e
indiferentes. Busque tiempo para escuchar a los niños con atención
y disposición. Eso les da un sentido de valor y los hace sentirse
importantes.
Padres dominantes y dictatoriales disminuyen las oportunidades
de un niño a tener buena estima propia. En los hogares donde se
dicta cada acción, el niño comienza a argumentar su capacidad
de hacer cualquier cosa por si mismo. Comienza a sentirse ineficiente
y tiene grandes dificultades para tomar decisiones.
Cuidado y protección excesiva tornan a los
niños incapaces de lidiar con las frustraciones de la vida. Los
padres no pueden proteger a los hijos de los fracasos de la vida. Los
niños necesitan experimentar la vida “real” y aprender
como enfrentar los chascos que la vida ofrece.
Los sentimientos de rechazo ocurren cuando los padres
demuestran falta de interés por sus hijos. Algunos padres están
muy ocupados o son muy egoístas para pasar tiempo con sus hijos.
Ellos están interesados en sus propias realizaciones y tienen en
mente tan sólo su carrera. Es triste decir, pero algunos niños
que fueron deseados y amados también se sienten rechazados. En
esos casos el amor de los padres no llegó al corazón de
sus hijos.
Si un hijo está expuesto a los estilos de paternidad
que hemos mencionado, su baja autoestima es inevitable y influenciará
todo lo que haga.
Hay técnicas para edificar una estima propia
positiva en los niños.
- Cada niño debe ser reconocido por su capacidad
o especialidad, algo que hace mejor que los otros.
- Por ejemplo, elogie a un niño que toca mejor un instrumento que
los otros.
- Mencione cuando un niño demuestra capacidades atléticas
especiales.
- Aplauda al niño que le gusta leer.
- Los niños necesitan de reconocimiento. Hasta los ocho años,
todo niño debería sentir que posee una cualidad especial.
- Muestre amor incondicional.
- Todo niño debe sentirse amado y aceptado, aunque haya hecho algo
errado. Deje que el niño sepa que él no es malo, sino que
su comportamiento no es bueno.
- Transforme las órdenes en mensajes de amor. Por ejemplo, si el
cuarto del niño se asemeja a un campo de batalla, trate de ver
algo bueno que hizo. Diga: “Arreglaste muy bien tu cama. Ahora deseo
ver si eres capaz de arreglar el resto del cuarto tan bien así
como tu cama”.
- Tome en consideración a lo que el niño está haciendo
bien. No actúe como un policial intentando alcanzar a un chofer
que sobrepasó el límite de velocidad. Los niños deben
ser elogiados y recompensados por hacer algo bien hecho.
- Exprese su rabia de manera responsable.
- Exprese irritación e indignación por el mal comportamiento
del niño en forma de un mensaje. Por ejemplo: “Estoy muy
asustado, triste, decepcionado… porque podrías haber puesto
fuego en la casa o herido al bebé… nunca más hagas
esto nuevamente”.
- Los ataques personales afectan al niño. Sacudir, gritar y censurar
afectan al niño y es una respuesta egoísta. Aunque alivie
la tensión de los padres, no puede deshacer el error del niño
y esa actitud apenas hiere sus sentimientos.
- Profiera diariamente palabras de reconocimiento a su hijo.
- Muchos padres dan más atención al mal comportamiento que
al buen comportamiento. Algunos niños se comportan mal a fin de
recibir la atención que están suplicando. Una forma eficaz
de enfrentar ese problema es encontrar, cada día, algo digno de
alabanza en su hijo. Por ejemplo: “¡Hoy te comportaste muy
bien en la mesa! ¡Te vestiste muy bien hoy!” Tales comentarios
enfatizan el buen comportamiento. Los niños necesitan toneladas
de afirmación.
- Las horas de las comidas deben ser tranquilas e informales. Use el horario
de la cena como un período para edificar el valor propio de su
hijo. Torne la cena en una hora feliz.
- Pase tiempo con cada uno de sus hijos: uno por uno. Los padres son muy
ocupados, pero requiere tan sólo algunos minutos para expresar
palabras de aprecio a su hijo. Dar una breve caminada después de
las comidas produce un niño feliz y contento. Una historia a la
hora de dormir es importante para los niños. Cuando pasan tiempo
con sus hijos, los padres transmiten valores.
- Anime a sus hijos a ser independientes. Los padres frecuentemente dicen:
“Puedo hacer eso más rápido, déjame hacer eso”.
Sin embargo, el desarrollo del niño está siendo perjudicado
por esta actitud. El mensaje que recibe es: “Eres muy lento. No
puedes hacer eso”. El niño llega a la siguiente conclusión:
“Soy un tonto”.
- Es triste que los padres repitan esos errores frecuentemente, aunque
esperen que los hijos aprendan a resolver sus propios problemas. Si ellos
necesitan de ayuda, déjelos que pidan, pero primero permítales
intentar resolver los problemas por si mismos.
- Respete la opinión del niño. Pida frecuentemente la opinión
de su hijo. Escuche con respeto. Los padres no necesitan atender a todos
los deseos de su hijo, sino al escucharlos pueden demostrar que su opinión
tiene valor.
Los hijos necesitan ser tocados. Todas las personas
necesitan de un toque.
- Durante los primeros dos años de vida, los
niños deben ser alimentados, cambiados y vestidos.
- La madre y el niño gustan de ese íntimo toque. Con todo,
con el pasar del tiempo ese toque va disminuyendo, aún cuando el
niño todavía implora por ese contacto físico. Exprese
afecto, poniendo la mano en sus espaldas, tómelo de las manos,
abrácelo. El afecto y los abrazos previenen que los juveniles tengan
relaciones pre conyugales.
- Ellos anhelan por el contacto de la piel y si esa necesidad no es suplida
en la familia, ellos buscarán en otra parte la satisfacción
para sus deseos.
- Hoy en día los niños se sientan frente a la televisión
por horas. Con mucha frecuencia emplean poco tiempo en la lectura.
- Se fueron los días cuando los hijos pasaban una tarde sentados
en el regazo de los padres escuchando una historia favorita. Aparte un
tiempo para leer a sus hijos.
Los hijos son “piedras preciosas”que Dios
nos confió en esta tierra. Ciertamente ellos deben ser pulidos,
pero su “valor”procede de Cristo.
Nuestra responsabilidad, como padres es ayudarlos
a ser felices, competentes y animados, así como también
ayudarlos a desarrollar una personalidad semejante a la de Cristo.
Debido a su buena estima propia, Evelin se casó
con un ministro. Ella gusta de ayudar como fisioterapeuta en el programa
de salud de su iglesia, en Villach, la ciudad más bonita de Austria.
Ella y su esposo poseen dos hijos, de 7 y 10 años. A Evelin le
gusta dirigir el coro de campanas, tocar piano y violonchelo, cuidar del
jardín y leer.
Intente esto…
DÁDIVAS INESTIMABLES
La dádiva de la oración –
Deje que sus amigos y entes queridos sepan que usted ora por ellos –
asegúrese de realmente orar.
La dádiva del afecto –
Sea generosa en abrazos, besos, en dar una palmadita en las espaldas y
en dar las manos. Permita que esas pequeñas acciones demuestren
su amor por los miembros de la familia y por los amigos.
La dádiva de un favor –
Cada día desvíese de su camino para practicar con alguien
un acto de bondad para.
La dádiva de la sonrisa –
La manera más fácil de sentirse bien es extender una palabra
amable a alguien, aunque sea tan sólo un “Hola” o “gracias”.
La dádiva del elogio –
Decir de forma simple y sincera: “Te queda muy bien esa ropa que
estás usando”, “Tu trabajo fue muy bueno”o “¡Qué
almuerzo delicioso!” puede alegrar el día de alguien.
La dádiva del oír –
No interrumpa, no manifieste enojo, no planee las respuestas, apenas escuche.
BOX DE LA HISTORIA
OSO
Bonnie Walter
Oso era un perrito marrón peludo a quien Cristina
amaba de todo corazón. Él no se importaba que ella no viese
bien y que algunas veces no conseguía localizarlo con uno de sus
ojos. Menos aún se importaba que ella usase aparato de ortodoncia
porque sus dientes no eran alineados.
Los niños de la villa alemana donde Cristina
vivía algunas veces se burlaban de ella y le colocaban apodos.
Aun cuando era una niña muy bonita, ella se sentía fea.
Algunas veces enterraba su rostro en el grueso pelo de Oso y lloraba.
Entonces él también aullaba bajito.
La mamá y el papá no estaban muy felices
con Oso. Él actuaba por instinto y muchas veces asustaba a las
personas. Quien sea que llegase para visitar a la mamá, cuando
Oso estaba en el patio del frente de la casa, era recibido con ladridos.
El papá de Cristina era un sastre muy bien
conceptuado y trabajaba en el último piso de la casa. Algunas veces
cuando los clientes venían para encomendar un terno, Oso los asustaba
tanto que ellos disparaban hacia el automóvil sin tocar el timbre.
Cierto día el papá dijo:
-- Cristina, debes mantener a Oso fuera del camino.
Él está perjudicando mi trabajo.
Cuando el papá dijo “Cristina”con
aquel tono de voz, ella sabía que estaba hablando serio.
-- Sí, papá – respondió
ella, “voy a cuidar de él”.
Una tarde calurosa de verano Ana, Brigite y André
llamaron a Cristina para ir a nadar en el río Mosel, que quedaba
cerca de la casa de ellos.
-- Tenga cuidado – aconsejó la mamá.
- El río es peligroso.
-- Está bien, mamá – respondió,
corriendo con los amigos. Oso siguió lentamente atrás de
ellos.
El nivel del río estaba encima de lo normal,
pero ignorando el peligro, pronto los cuatro niños jugaban en sus
márgenes. El agua estaba fría y agradable.
- André, mira como sé nadar –
Cristina grito mientras se sumergía. Pero fue cuando ella sintió
una extraña sensación. Estaba siendo llevada por la corriente.
Al principio pensó que conseguiría nadar hasta el margen,
pero no consiguió.
- ¡Socorro! ¡Socorro! – gritó.
Si pudiese llegar hasta el ancladero, tal vez consiga
agarrarme a una de las estacas, pensó Cristina. Súbitamente,
Oso dio un salto de la rampa y zambulló en la dirección
de ella.
Felizmente la corriente la estaba llevando en dirección
de la rampa, pero ella estaba muy cansada. Mientras tanto Oso nadaba lo
más rápido que podía para alcanzarla. Cristina se
aferró a él y quedó así por mucho tiempo hasta
conseguir tomar aliento, entonces juntos lucharon para llegar hasta una
estaca.
Brigite corrió para llamar al padre de Cristina,
mientras André y Ana corrían por la margen del río
hasta alcanzarla. Después que Cristina se agarró a la estaca
ellos llegaron.
-- Tómate de mis piernas – gritó
André a Ana – Trataré de alcanzarte – él
se estiró hasta alcanzar el pulso de Cristina y la sacó
del agua. En ese instante una fuerte corriente llevó a Oso.
-- ¡Nada, Oso, nada! -- Cristina lloraba y gritaba
mientras él desaparecía.
En aquella noche, descansando en su cama, ella contó
a su papá y a su mamá como Oso había intentado bravamente
ayudarla. ¡Pobre Oso! Estuvo dispuesto a dar su vida por Cristina.
El papá dijo que Oso se parecía un poco con Jesús,
que dio su vida por todas las personas del mundo.
Tarde de noche, el papá salió para averiguar
si la puerta de la bodega estaba cerrada y si el río no irá
a transbordar. Súbitamente escuchó algunos lamentos. ¡Era
Oso! ¡Estaba vivo! De alguna forma consiguió volver a casa
después de haber luchado por su vida en las turbulentas aguas.
Hoy las personas no nadan más en el río
Mosel porque está contaminado. Pero muchas veces Cristina camina
a lo largo de sus márgenes con su esposo Marcos y su hijito, y
se acuerda del día cuando Oso le salvó la vida.
MOMENTOS DE LA FAMILIA
Por la noche en el momento del culto de la
familia:
• Haga una pequeña cruz y fíjela
en un montículo de tierra. Cuando todos llegaren para el culto,
desligue las luces y encienda una linterna detrás de la cruz, para
que se proyecte en la pared y haciéndola parecer más grande.
Hable del día cuando Jesús murió.
• ¿Le gustaría invitar a alguien
para asistir a un programa en la iglesia a fin de que conozca más
sobre Jesús y su amor?
SUGERENCIAS
CULTO FAMILIAR - COSAS DULCES
“¡Cuán dulces son a mi paladar
tus palabras! Más que la miel a mi boca”. Salmos 119:103.
Sonia pasó por detrás de su hermano
mientras él medía la harina con una máxima precisión.
Era sólo dejar con Tulio, pues él tenía que verificar
si la cantidad exacta de cada ingrediente era colocada. Ella lo miraba
con impaciencia, apoyándose en un pié, después en
el otro.
- ¡Termine pronto con eso! – murmuró
Sonia. Los bizcochos no van a explotar si colocas algunos granos más
de avena.
- Tulio no levantó siquiera la ceja en dirección
de ella; continuó midiendo la avena, retirando un poco más
de un vaso.
- Es imposible acelerar la perfección –
dijo él, lleno de sí. Sonia viró los ojos.
- Son apenas bizcochos, Tulio.
El papá entreabrió la puerta de la cocina
y sintió una fragancia agradable.
- ¿Cómo están yendo? –
preguntó.
- Papá, usted nunca vio bizcochos como estos
y tal vez nunca llegue a verlos si Tulio no va más rápido.
- ¡Está! – Tulio dijo en señal
de triunfo. - ¡Acabé!
Sonia miró por encima de los hombros de su
hermano, mientras él sacaba un poco de la mezcla pegajosa con una
cuchara y la colocaba en pequeños montoncitos en un moldo. Luego
estarían listos y los dos hermanos podrían ponerlos en paquetitos
que habían decorado con versículos bíblicos. Ellos
pretendían dar esos paquetes aquella tarde, mientras visitaban
a los enfermos, con la Banda Rayo de Sol.
¿Cómo crees que las personas se sintieron
cuando Sonia y Tulio entregaron los bizcochos”
Haga un molde de bizcochos con la siguiente receta
y comparte con alguien. Colóquelos en paquetitos decorados con
versículos bíblicos.
Piense en esto…
¿PREGUNTARON A EINSTEIN?
Para muchos, la enseñanza y el aprendizaje
de algunas disciplinas continúan siendo un martirio. ¿Cómo
es esto para usted?
No estoy convencido de que estos tormentos se desprendan
de la ausencia de talentos de los estudiantes. Me inclino mucho más
a admitir en tales casos la culpa y responsabilidad de los maestros. Muchos
de esos profesores emplean mucho tiempo formulando preguntas para descubrir
lo que el alumno no sabe, mientras el verdadero arte de preguntar debe
tener el propósito de descubrir lo que el alumno SABE o es capaz
de SABER.
ASÍ HABLABAN LOS ALUMNOS DE EINSTEIN COMO PROFESOR,:
“Después de cada lección teníamos
la impresión que nosotros mismos la podríamos haber dado.
Eran extremamente interesantes sus clases. Con la mayor camaradería
entre él, profesor, y nosotros, alumnos”.
(Entrevista completa en la REVISTA EDUCACIÓN
– Junio 2000, página 32).
LIDERAZGO
10 leyes del buen funcionamiento del trabajo en conjunto:
1. Crea en usted mismo lo suficiente para hacer
preguntas y buscar soluciones.
2. Respete a los otros, con sus opiniones y puntos de vista diferentes.
3. Tenga el sincero deseo de dar, sin exigir o esperar algo en cambio.
4. Tenga suficiente confianza para decir “gracias”, “yo
puedo estar equivocado”y “discúlpeme” siempre
que haya necesidad.
5. Sea amigable, accesible y demuestre interés por los otros.
6. Esté dispuesto a hacer esfuerzos para mantener el contacto con
otros líderes y maestros de los Ministerios de los Niños
y del Adolescente.
7. Aproveche al máximo las oportunidades cuando estas surjan.
8. No se sienta culpado cuando tenga que decir “no”.
9. Conozca sus blancos en el Ministerio y trabaje para alcanzarlos.
10. Mantenga contacto con personas que pueden ayudar con ideas, apoyo,
etc.
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