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¿Muy joven para compartir el evangelio?

Linda Koh, directora mundial de los Ministerios del Niños

¿Los niños son muy jóvenes para predicar? ¿Los niños de 8 y 9 años son muy jóvenes para compartir el evangelio de Jesús con los demás? No. Ellos nunca son muy jóvenes para compartir el amor de Jesús. La gran comisión de Jesús es que nosotros debemos “ir y hacer discípulos en todas las naciones, bautizándolos en el Nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo” (Mateo 28:19). Este mandato incluye a los niños también.

¿Pero qué pueden hacer los niños en esa edad? Ellos pueden hacer oraciones intercesoras, predicar, cantar, invitar a sus amigos y mucho más. Lo que nosotros necesitamos es inspirarlos, enseñarles, apoyarlos y desafiarlos a extenderse. Una vez inspirados, dejémoslos a su imaginación, y ellos podrán encontrar muy probablemente caminos diferentes y novedosos para compartir las nuevas buenas.

César y Juan son dos niños de 11 años de edad que viven en Arequipa, Perú. Ellos tienen un deseo intenso de compartir a Jesús con los demás en su barrio, especialmente en Cerro Colorado una región montañosa. Armados con sus bicicletas, ellos van cada día a esta villa montañosa para invitar a sus amigos a reunirse en un pequeño grupo allí en la villa. Dividiendo los temas bíblicos, ambos conducen el estudio, cantan y comparten experiencias. Hay dificultades a lo largo de los caminos montañosos cuando van pedaleando sus bicicletas diariamente para invitar a sus amigos y vecinos. Pero nada les desalienta el espíritu, ni los detiene de su misión. Si, el cielo se regocijó cuando seis de sus amigos hicieron la decisión de bautizarse.

Bárbara Beatriz Reis de Bello Horizonte, Brasil, es una niña de siete años de edad, pero ella es una gigante guerrera de la oración. Ella ama la oración intercesora. Cuando encontró al Sr. Pedro por la primera vez y vio que estaba batallando contra una seria enfermedad, inmediatamente le habló de su mejor amigo Jesús, quien podía escuchar su oración y podía curarlo. El Sr. Pedro que no era Adventista, se impresionó realmente por su fe tan simple, pero fuerte. Ella iba a su casa cada día para orar por él. Él se recuperó eventualmente y las oraciones de Bárbara provocaron su interés en aprender acerca de la fe adventista. Hoy él es un miembro bautizado de la Iglesia adventista.

Entonces, ya sea usando una bicicleta o un bote, o repartiendo folletos o usando ilustraciones, los niños pueden participar compartiendo las buenas nuevas. Aún en su tierna edad ellos pueden ser misioneros en su comunidad. Tal importancia Elena de White destaca cuando dice, “Los padres debieran enseñar a sus hijos el valor y el debido uso del tiempo. Enséñeseles que vale la pena luchar para hacer algo que honre a Dios y beneficie a la humanidad. Aun en sus tempranos años pueden ser misioneros para Dios”. (Palabras de vida del Gran Maestro, Pág. 280)

¡No subestime el poder de los niños!
Dios puede usarlos para cumplir su comisión evangélica.

¿Qué es el Departamento de los Ministerios del Niño?

¿Qué es?

Es un departamento de la Iglesia Adventista del Séptimo Día que existe para coordinar y facilitar actividades que promuevan el fortalecimiento espiritual de los niños de la iglesia, a fin de atraerlas a una amistad redentora y permanente en Cristo.

¿Cuáles son los objetivos de este departamento?

Preparar al niño para enfrentar decisiones espirituales y morales frente a los desafíos de la vida.
Preparar al niño para ser útil en la familia, en la iglesia y en la comunidad.
Motivar al niño a compartir su fe con otros.
Ayudar al niño a establecer una relación personal con Jesús en su vida espiritual.
• Culto familiar
• Devoción personal
• Estudio de la lección

Llevar al niño a conocer mejor la iglesia, sus enseñanzas, principios y responsabilidades.
Incentivar la participación de los niños en todas las actividades regulares de la iglesia.

Misión
La misión de los Ministerios de los Niños en la División Sudamericana es ayudar a cada niño adventista a desarrollar una amistad redentora y permanente con Cristo, preparándolos para el servicio y un compromiso con la iglesia hasta el retorno de Jesús.

FILOSOFÍA:
Ella es triple e incentiva la participación, inclusión y envolvimiento en todas las actividades de la iglesia a través de:

ENSEÑAR:
Proveer a los niños una variedad de oportunidades educacionales y religiosas visando darles un sentido de inclusión como miembros que tienen gran valor para la familia de la iglesia. Rescatar su identidad espiritual, llevándolos a Jesús y enseñándoles a ver la vida a través de una perspectiva adventista del séptimo día.

SALVAR:
En todos los países, el mayor grupo de personas no alcanzadas son los niños y sin embargo, ellos son los más susceptibles al evangelio. La Biblia deja claro que Dios tiene una especial preocupación por los niños que no están involucrados en la familia de la iglesia. Toda la acción misionera para alcanzarlos es nuestra responsabilidad.

SERVIR:
Los esfuerzos creativos para involucrar a los niños en el servicio a favor de los otros acentuarán su crecimiento espiritual y los ayudará a establecer un padrón de servicio para toda la vida.

¿Quiénes pueden participar? Este es un ministerio inclusivo. Todos los que tienen amor por los niños y desean trabajar por ellos pueden participar.

Así la Iglesia considerará a los niños como una elevada prioridad, buscando medios para involucrarlos en todas sus actividades; entonces, ellos se sentirán parte de la comunidad cristiana, y unidos a hacer su decisión por Cristo y por la iglesia.